Venga, resuelvo, que creo que ya he dejado tiempo suficiente...
Se trata de la Casa García Marcos, en la calle Taeña. En el libro Edificios que son historia se dice esto:
Y es que Campo Baeza llevó a cabo un trabajo muy riguroso y exhaustivo en esta residencia unifamiliar de Valdemoro. No se limitó a firmar y supervisar el proyecto sino que puso tanto mimo en el mismo que ideó el sistema de iluminación artificial de buena parte del interior de la vivienda –como el resto de sus creaciones, caracterizado por la pureza de las formas-, fabricó los alcorques que bordean la casa e incluso sugirió el tipo de plantación más adecuada para el espacio. En un primer momento se inclinó por las parras, tal y como consta en la memoria del proyecto, más tarde, por las palmeras pero finalmente fueron los laureles el árbol de consenso entre el arquitecto y los propietarios.
Como colofón contribuyó a la decoración de las diferentes estancias de la casa, aconsejando la adquisición de determinado tipo de mobiliario, entre el que destaca una silla de Le Corbusier.
Turno para... el que quiera preguntar...
